Esta área de mi enseñanza se centra en encontrar orientación dentro de la música: saber dónde estás, hacia dónde se mueve el discurso musical y qué da coherencia interna a una obra. Está pensada para apoyar la claridad, la confianza y la libertad creativa, tanto al interpretar como al estudiar tu instrumento o componer.

La armonía proporciona la base estructural que permite a la música tonal moverse, respirar y cobrar sentido a lo largo del tiempo.

En mis clases, la armonía se aborda en la mayoría de los casos de forma práctica y aplicada. Trabajamos con bajo continuo, regla de la octava, cadencias y patrones armónicos habituales, escribiendo, tocando y escuchando con tu instrumento, al teclado o mediante ejercicios sencillos adaptados a tu nivel.

El objetivo es que las relaciones armónicas se vuelvan algo que reconoces y sientes, no solo algo que sabes explicar. Según tus intereses, también podemos trabajar con lenguajes modales o atonales, manteniendo siempre el sonido y la percepción en el centro.

Ofrezco clases de apoyo para alumnado de conservatorio profesional que tiene dificultades con la asignatura de Armonía, incluida la preparación para exámenes extraordinarios de septiembre.

Entiendo el análisis como el proceso inverso a la composición: aprender cómo está hecha la música para comprender qué está diciendo.

Analizamos obras que estés tocando o estudiando para desentrañar su lógica interna (forma, armonía, tensión y resolución) y ver cómo estos elementos sostienen la expresión. Este trabajo tiene un impacto inmediato en la interpretación: el fraseo se aclara, las decisiones musicales se vuelven más conscientes y resulta más fácil comunicar lo que quieres decir a través del sonido.

Las mismas herramientas pueden emplearse después de forma creativa, como vía para aprender técnicas compositivas y ampliar tu vocabulario expresivo.

También preparo a estudiantes para pruebas de acceso a grado superior, en España y en el extranjero.

Las clases de composición se centran en la exploración y la creatividad, más que en la imitación de estilos.

A través de ejercicios breves en distintos lenguajes musicales, identificamos qué elementos te atraen de manera consistente (determinados sonidos, colores armónicos, ideas rítmicas o formas de organizar el tiempo) y trabajamos a partir de ahí para desarrollar una voz personal y coherente.

Podemos explorar contrapunto, escritura modal, tonal o postonal, composición para distintos instrumentos y arreglos para nuevos contextos. La composición se aborda como una práctica creativa y comunicativa: aprender a hacer que las ideas musicales sean claras en la partitura, a la hora de ensayar y cuando tocas tu propia música.

Si este enfoque te resuena, ponte en contacto para una clase de prueba:

«Destacaría la alta sensibilidad de Gaspar para observar al alumno/a y reconocer sus particularidades y necesidades individuales. Adapta sus clases en todo momento a mi hija, y su pedagogía me transmite la profesionalidad y confianza que buscamos.»
— Débora, madre de Emma

«Las clases han sido muy didácticas, asegurándose siempre de que todo se comprendiera bien y buscando todo tipo de recursos, lo que hizo que mi preparación para las pruebas de acceso al Conservatorio Superior fuera excelente. Y además, es una persona realmente encantadora, cercana e inspiradora.»
— Alicia, pianista

Clase de prueba: 40€
Clase suelta: 50€
Paquete de 5 clases: 225€

Las clases son, en principio, de 1 hora. En caso de que prefieras que sean más largas, contáctame para acordar un precio.