Comida, música y relato

«¿Hay alguna práctica menos egoísta, algún trabajo menos alienado, algún tiempo menos desperdiciado que preparar algo delicioso y nutritivo para personas a las que quieres?»
Michael Pollan

Aquí encontrarás información sobre mis proyectos en los que se entrelazan comida, música y relato. Este trabajo surge de muchos años de atención a cómo las cosas crecen, se preparan y se comparten. Cocinar, sentir el paso de las estaciones y estar en contacto con productores me ha enseñado que crear es siempre un acto relacional, moldeado tanto por la escucha como por la acción.

De niño, quería ser escritor. El lenguaje y la literatura han dado forma desde siempre a mi manera de percibir el mundo y, en paralelo a mis estudios musicales, me formé también como filólogo. Con el tiempo, estos caminos han ido convergiendo, hasta que componer, cocinar y contar historias se han convertido en distintas maneras de trabajar con los mismos materiales: el tiempo, la atención y la transformación.

La comida y la música pertenecen a dominios sensoriales distintos. En mis proyectos, ambas entran en diálogo a través de elementos que median entre ellas: la narración oral, la atmósfera del espacio, la composición visual, el ritmo de la velada, la estación del año y el lugar en el que se desarrolla la experiencia. La música se compone específicamente para cada plato o bocado, permitiendo que sonido y sabor se enmarquen y profundicen mutuamente. El relato actúa como el puente principal, entretejiendo emoción, memoria y significado, de modo que la música y la comida dejan de percibirse como vivencias separadas y se despliegan como un único gesto continuo.

Cuando estas condiciones se sostienen con cuidado, emerge una sinergia silenciosa. El gusto afina la escucha; el sonido transforma la percepción del sabor. La memoria, la emoción y la intimidad circulan libremente entre quienes se reúnen. Lo que toma forma es un espacio temporal de presencia y atención compartida, una pequeña comunidad en torno a una mesa, a un sonido, a una historia, donde la experiencia se ralentiza y puede ser compartida y saboreada, en lugar de consumida a toda prisa.

Cuando llegas, se te da la bienvenida al espacio, se te invita a tomar asiento y a aterrizar con calma. Antes de que se sirva la comida, presento la velada: la idea que sostiene el diálogo entre música y sabor, la historia del lugar donde nos encontramos y una breve señal musical que funcionará como hilo conductor de toda la experiencia, una invitación a afinar la escucha.

Una vez servida la comida, la estructura se despliega en ciclos. Se cuenta una historia, un preludio abre el paisaje sonoro y, cuando regresa la señal, comienza la degustación del siguiente plato mientras la música sigue desarrollándose. Sonido y sabor se reciben juntos, cada uno modulando la percepción del otro.

De este modo, la música no acompaña a la comida, ni la comida interrumpe la música. La atención se mueve entre escuchar, saborear y seguir el relato, creando un ritmo compartido que sostiene al grupo a lo largo de la velada como una experiencia unificada.


Delft, Países Bajos, 2022

Colaboración entre el ensemble Celeritas y el molino de viento de Roos / Café Bij de Roos, centrada en productos de otoño y pan elaborado con harina molida en el propio molino.

“…Rescato dos verduras solitarias del fondo de la bolsa y las coloco frente a mí, con desconfianza. He comprado dos chirivías, esas raíces pálidas y extrañas, parecidas a zanahorias. Es la primera vez que voy a probarlas… Mientras preparo la sopa, retiro la piel marfil de las chirivías. Un aroma potente invade mis fosas nasales. Me recuerda al invierno, a caminar por un bosque sobre una capa de agujas de pino congeladas. El olor me recibe como a un viejo amigo.”

Tres panes · tres preparaciones otoñales · un pastel de pétalos de rosa en honor al molino


Delft, Países Bajos, 2024

Creación conjunta con Stichting Blauwe Rozen y el molino de viento de Roos, siguiendo el recorrido de tres cereales, trigo, espelta y centeno, desde la semilla hasta el pan.

“…Atrapado entre el sur y el norte, entre el polvo y el barro, la sequía y la lluvia, el trigo y el centeno, me siento dividido. Quizá la razón por la que me gusta tanto la espelta es que ofrece un punto medio que se siente reconfortante… Si el trigo representa para mí el verano y el centeno el invierno, la espelta trae la primavera, y más aún, el otoño, a mi corazón.”

Tocar semillas de cereal · transformación · degustación de tres panes artesanales

Teaser de las actuaciones de Stories of Grain (noviembre-diciembre 2024)

La Haya, Países Bajos, 2025

Pieza para piano solo encargada por Joana Maria Riera Grimalt, creada para una degustación de tres almendras, cruda, pelada y tostada, entrelazada con relatos de cultivo y memoria en Mallorca.


A Year in Four Bites — Tilburg, Países Bajos, 2021
Primera iteración de este formato, en la que se sirvieron en una única velada cuatro conservas elaboradas a lo largo de un año entero.

Maridaje Musical — Villarrobledo, España, 2023
Colaboración con el restaurante Casa Lorenzo, con un menú de cinco platos, presentada en el Festival de Música Antigua de Villarrobledo.


¿Te da curiosidad imaginar a qué podríamos dar forma en otro lugar o contexto?

“Me han encantado los relatos, la manera en que se describían los olores y el entorno. Ha sido un auténtico placer de escuchar”

“Una delicia”

“Todo estaba presentado con un cuidado, color, sabor y vitalidad excepcionales”

“¡Me siento inspirada, feliz y llena de nuevas ideas!”

“Un proyecto fantástico”

Realicé mi trabajo de fin de máster en el Real Conservatorio de La Haya sobre el maridaje de comida y música. Fue co-tutelado por el catedrático Charles Spence, director del Crossmodal Research Laboratory de la Universidad de Oxford. La investigación tiene forma de pequeño sitio web en el Research Catalogue, que te invito a explorar si te interesa conocer con más detalle cómo se articulan estos proyectos.


¿Te interesa co-crear un proyecto en el que se encuentren comida, música y relato?


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