«Todo florecer es mutuo.»
—Robin Wall Kimmerer

Enseñar es una de las formas más directas que conozco de contribuir a un mundo más coherente. Desde hace muchos años doy clases individuales y colectivas, y con el tiempo mi enfoque ha ido orientándose hacia una educación musical que involucra a la persona en su conjunto. Trabajar con el sonido invita a una mente abierta, a través de la curiosidad y la atención; a un corazón abierto, a través de la empatía y la expresión; y a una voluntad abierta, a través del coraje necesario para dar forma a algo real y personal en el mundo.

Mi tarea como docente es mantenerme presente, receptivo y en sintonía con lo que cada persona trae, para que su musicalidad pueda desplegarse desde un lugar de estabilidad y conexión genuina. Para que, al integrar cabeza, corazón y manos, su propio florecer pueda contribuir también al florecer del mundo.

Actualmente ofrezco todas mis clases en formato online: